El primer temporal de nieve corta carreteras y deja sin clase a diez mil alumnos
La nevada llega hasta la cumbre del Cabeçó d'Or, cerca de Alicante, y obliga a usar cadenas en gran parte de la red viaria y a cerrar colegios en once municipios
F. J. BENITO INFORMACIÓN
El temporal de nieve y sobre todo frío que ayer sacudió buena parte de la provincia y que continuará hasta el domingo, aunque irá remitiendo su intensidad, provocó cortes en varias carreteras de la provincia durante toda la jornada (cinco seguían cerradas a última hora de la noche), obligó al uso de cadenas en buena parte de la red viaria comarcal y suspendió las clases en once municipios. La marejada en el Mediterráneo alteró las comunicaciones marítimas entre Dénia y las Baleares con tres ferris suspendidos y las lluvias se concentraron principalmente en la costa de la Marina Alta, con registros de sesenta litros en Dénia y Xábia.
El frío fue intenso, registrándose la mínima en Banyeres (dos grados negativos) pero con descensos significativos en la franja litoral. En localidades como Xábia no se superaron los cinco grados, que fueron siete en la ciudad de Alicante, donde al filo de las once de la mañana llegó a caer aguanieve. La nevada fue intensa en las comarcas de l´Alcoiá, Comtat y la Foia de Castalla, pero el manto blanco «bajó» hasta el Cabeçó d´Or, a escasos kilómetros de Alicante, en el límite con San Vicente.
Por otro lado, las precipitaciones son beneficiosas para el campo ya que la lluvia y la nieve ayudarán a recargar acuíferos, limpiarán los árboles contribuyendo a la prevención de enfermedades y ahorrarán algún que otro riego, según apuntaron desde las organizaciones agrarias Coag y UPA-PV.
La nieve llegó a cortar durante buena parte de la jornada varias carreteras de la provincia: la A-7 entre Castalla y Alcoi; la CV-760 en el puerto de Tudons; la CV-803, entre Onil y la CV-795 (Bocairent-Alcoi atravesando la sierra de Mariola) y el Coll de Rates (Tárbena). A la hora cerrar esta edición estaban cortadas la CV-70, entre Benifato y Benasau, la CV-702, de Margarida a Pego, la CV-657, Fontanars-Beneixama, la CV-752, de Tárbena a Castell de Castells y la CV-794, de Alcoi a Bocairent.
Por otra parte, era obligatorio el uso de cadenas en la CV-760 (Xixona); N-340 en el Barranco de la Batalla; CV-700, entre Agres y Bocairent; CV-70, de Alcoi a Benidorm, en la CV-705 en Muro de Alcoy y en toda la zona del puerto de Albaida. Las dificultades para circular por el interior y por las carreteras de la montaña se mantuvieron durante todo el día, produciéndose retenciones intensas en la salida de Alcoi, en el Barranco de la Batalla, y en la A-7 a la altura de Ibi.
La nieve obligó a suspender las clases a medida que avanzaba el día en Alcoi, Benilloba, Alfafara, Agres, Vall de Gallinera, l´Orxa, Ibi, Onil, Muro de Alcoy, Cocentaina y Banyeres.
Un palmo de nieve El temporal dejó paisajes idílicos en el interior de la Marina Alta. Los vecinos de la Vall d'Alcalà, Castell de Castells, la Vall d'Ebo, de Gallinera y de Laguar fueron testigos de intensas precipitaciones que dejaron hasta un palmo de nieve en carreteras y municipios. Los accesos a localidades como la Vall d'Ebo eran prácticamente imposibles y fue necesario cortar la carretera entre Pego y dicha localidad. Además, en el litoral también hizo acto de presencia el aguanieve. En Benissa, la nieve cayó sobre las sierras de Bernia y La Solana y en el municipio el frío dejó algunos copos que se disolvieron con rapidez. En algunas zonas altas de Xàbia también se registraron débiles precipitaciones de nieve mientras que en Dénia granizó a mediodía.
El viento del norte, con rachas de hasta 70 kilómetros por hora, aumentó la sensación de frío durante la jornada. En Alicante, el Ayuntamiento amplió la capacidad del albergue de transeúntes en 60 plazas (gimnasio) para que se refugiaran los sin techo. (Informan M. Vilaplana, África Prado y M. J. M .)
Las lluvias y la nieve servirán para recargar los acuíferos
La Unió-COAG aseguró ayer que la lluvia y la nieve caídas en la Comunidad Valenciana son «muy positivas», porque recargan los acuíferos, limpian los árboles ante posibles enfermedades y ahorran riegos. No obstante, fuentes de la Unió señalaron a Efe que la persistencia de la nieve «puede conllevar para los ganaderos un incremento de gastos en pienso y en calefacción para las granjas», mientras que la caída de pedrisco «puede dañar a los cítricos en plena campaña de recolección».
Por su parte, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos del País Valenciano (UPA-PV) afirmó que las lluvias registradas permitirán que los acuíferos de los ríos Segura, Júcar, Túria y Mijares «se recarguen y puedan abastecer a los cultivos en la próxima temporada».
En un comunicado, fuentes UPA-PV añadieron que las clementinas de mediana estación como las clemenules o las orogrande, todavía por recolectar, "podrían verse afectadas por las lluvias si éstas se prolongaran varios días».
Por último, esta organización agraria aseguró que el agua recibida «supondrá la regeneración de la flora de los bosques», ya que «servirá de limpieza del sotobosque y ayudará a reponer los pastos para la ganadería».
Hay que señalar, no obstante, que en diversos sectores agrícolas existía ayer preocupación en torno a la posibilidad de que las bajas temperaturas provocaran heladas que pudieran perjudicar a determinados cultivos de huerta. Asimismo, el temporal coincide con el inicio de la recogida de la aceituna.