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La Coctelera

Categoría: Lenin 2004

El grupo de montaña de Callosa de Segura asciende el pico Lenin

CALLOSA DE SEGURA / Aventura de 7.000 metros
El grupo de montaña de Callosa de Segura asciende el pico Lenin en 26 días y bate un récord en la Vega Baja. Es la primera expedición de la Vega Baja que alcanza una cima tan elevada
FERNANDO AMAT/CALLOSA LA VERDAD. 10 OCTUBRE 2006.
Más de treinta días de viaje, con todo lo necesario a la espalda y una alimentación caótica dieron como resultado una hazaña conseguida. Salvador Moya y Antonio Joaquín Ros, del grupo de montaña de Callosa de Segura, son los primeros escaladores de la Vega Baja en alcanzar una cima de 7.135 metros.

Con la misma ilusión de un joven debutante en Primera División, comparación utilizada por Moya, estos dos aventureros decidieron lanzarse a la más alta montaña y subir el pico Lenin de Kirguistán. La odisea se realizó el pasado mes de agosto en la primera formación rocosa occidental del Himalaya. «No teníamos ni guías, ni portadores por lo que esto supuso un reto más», explica Salvador apodado El Rojo. Sin más ayuda que su propio cuerpo, los dos alpinistas subieron y bajaron varias veces los tramos del Lenin, para instalar primero las tiendas, y para subir los enseres que necesitaban.

Llegaro a tener 30 grados centígrados bajo cero. Pero no fue lo más duro que fue «la adaptación a la altura porque nos aclimatamos a base de hacer ascensiones y descensos». Esta pareja de intrépidos sufrió, como otros tantos, las duras condiciones de la altitud, mareos, vómitos, cólicos y extremas condiciones atmosféricas. «El cambio de una dieta saludable a comer lo justo para escalar supone que tu organismo se resienta, pero siempre depende de cada persona», asegura el montañista.

Los dos callosinos tuvieron que informarse in situ de las condiciones que les esperaban en lo más alto del pico Lenin. «Había nueve expediciones españolas aunque sólo pudieron llegar hasta el final una catalana y la nuestra», comenta El Rojo.

La experiencia de subir «un siete mil» marca a las personas, y no todas lo pueden conseguir ya que se requiere una preparación física y sobre todo psíquica. «Hay que motivarse constantemente, no es lo mismo subir un pico de los Pirineos en dos jornadas, que estar cuatro semanas realizando grandes esfuerzos físicos todos los días de la expedición».

La parte más peligrosa de la travesía fue cuando la pareja de montañistas tuvo que atravesar un glaciar. «Las grietas que habían en los glaciares fue lo más arriesgado, había puentes de nieve que se rompían y tuvimos que pasar tres veces por allí».

Piensan repetir la aventura porque «uno se conoce a sí mismo y está viviendo la montaña todo el día, se habla, se duerme, se respira montaña todo el día». Lo que más le asombró de esta hazaña fue la simpatía de las gentes de Kirguistán. «No impresionó el buen trato y la generosidad de los nativos, aunque fueran muy pobres».

La leoparda de las nieves

Chus Lago, si no me equivoco, es la única mujer viva que ostenta el título de Leoparda de las Nieves. Galardón que obtienen quienes ascienden a las cinco cumbres más altas de lo que era la URSS: el Comunismo (7495 m.), Pobeda (7439 m.), Lenin (7134 m.), Khorzenevskaya (7105 m.) y el Khan Tengri (7010 m.). Y el último de los cinco lo ascendió el verano que nosotros estuvimos en el Lenin, en agosto de 2004. Fue un honor conocerla en un hotelillo en Biskek, la segunda capital de Kirguistán, y charlas con ella un rato sobre la montaña y demás. Tía maja, agradable y admirable.

A toro pasao...

Escrito a Kiko el 16 de septiembre de 2004.
Bueno amigo. Sí tengo pensado releer mi libreta roja y escribir un diario 'oficial' de la expedición. Para serte sincero hay demasiadas cosas personales escritas ahí, incluso cosas que no tienen nada que ver con el viaje. Era como pensar a través de mi boli sobre todo lo que pasaba pq tuve mucho tiempo en muchas ocasiones... quizás demasiado tiempo para pensar, tú sabes cuántas horas estuvimos encerrados a 6.300. Otras cosas no las escribí y otras las medito casi un mes después de estar arriba y no las escribo y debiera pq me parecen interesantes.

Ha sido una de las experiencias más fascinantes de mi vida y pienso que repetiré, no sé cuándo. Y pienso que mis hijos deberían pasar por ahí conmigo y por su cuenta. La idea de pasar por algo así con ellos me fascina. La idea de tirarme peos con ellos en la tienda, de enseñarles y verlos progresar, ir por un mercadillo de esos, de encordarme, de escalar... todo eso con ellos es algo que me ilusiona terriblemente. Son muy pequeños y a lo mejor les da por apasionarse por la petanca. Son muy pequeños todavía.

Y, por supuesto, repetir contigo me encantará. Eres un gran compañero de cordada. Eres noble y he aprendido mucho de ti. Y espero que repitamos. De hecho, cuando partimos no sabía cómo iba a salir el asunto, en cuanto a la convivencia con vosotros. Habíamos salido poco ¿no es así?. Y la cosa ha salido bien. Yo he procurado tomar buena nota de todo por si hay otra ocasión para que no sucedan cosas que ha sido inevitable (preparación física, alimentación, preparación técnica -estoy muy verde en muchas cosas-, presupuesto, programación del tiempo...).

¿Dónde está Lenin?

Además de embalsamado y tieso como la mojama en la Plaza Roja de Moscú, hay un pico de 7.134 metros en la cordillera del Pamir con su nombre. También se llama ChonTon.

El Pico Lenin se encuentra en la Cordillera del Pamir, que es la continuación hacia el noroeste del Himalaya y del Karakorum. Esta cima está ubicada en la República de Kirguistán, independiente desde que se desmembró la Unión Soviética, pero aún mantienen muchos lazos comunes. La gente de este país me pareció tranquila y apacible, amables.

Hasta aquí, así rápidito, llegamos vía Madrid - Moscú - Biskek - Osh. Desde esta última capital y tras unas 12 horas de viaje en camioneta llegamos al campamento base (CB).

El CB, desde donde afrontaremos la ascensión a la cumbre del Lenin, está situado en Achik Tash, a 3.600 m. Está gestionado por una empresa privada y es un lugar muy agradable con prados de hierba cubiertos de edelweis.

Desde este Campamento Base ascenderemos progresivamente para establecer campamentos a mayor altura y ascender varios picos menores con el fin de aclimatarnos y afrontar con éxito nuestro objetivo.

Las fechas elegidas para la realización de la expedición son del 1 al 25 de agosto del 2004. Es la mejor época para afrontar la ascensión del Lenin.

---En rojo la ruta por el glaciar. No se aprecian los diferentes campos, pero están---

Expedición al Pico Lenin (7.134m)

En esta sección iré añadiendo capitulines o episodios de la expedición al Pico Lenin que hicimos 3 miembros del Grupo Alicantino de Montaña en agosto de 2004.
De todas formas, si alguien tiene curiosidad por saber algo, conocer algún detalle, info... Sobre lo que sea, que no dude en preguntar.

Ventanita y cima (18-8-04)

Salimos a eso de las 2pm del C3 al C4 pero el cansancio nos pudo... hablamos de 6.100 a 6.400 m + mal tiempo. Montamos a 6.300 un pre C4 y allí pasamos 3 días esoperando una burbujita de buen tiempo. El 17 de agosto por la noche mi compañero estaba derrotado y yo le dije que si al día siguiente seguía igual de malo regresábamos. A las 6:30am asomé el morral por la puerta de la tienda y vi brillar el sol y sentí una sueva brisa -fresquita de veras- en mi nariz y decidí que era el momento. Salí a las 7:30 aprox y llegué a la cima a las 13:30, solito, como un rey, abriendo huella y flipando. No vi al Yeti. Veía a mis hijos, les prometí 'la gran montaña' y eso es lo que más me empujó. Arriba, a 7.134m estuve media hora, me hice las fotos de rigor y grabé algo de vídeo, cuando lo veas flipas... La situación se repetía cada día, a eso de las 12 entraban nubes, encapotaban y ennegrecían el asunto, y estaban ahí. A las 14 hrs comienzo el descenso y me encuentro a algunos que subían. Una hora más tarde estaba perdido entre las nubes, exhausto, rotico de veras, y, como he dicho, perdido, sin saber dónde dirigirme... perdida la huella, deshidratado y perdido.
Pero, como soy un gran montañero, desde primera hora de la mañana había ido marcando puntos con el GPS (que aprendí a manejar al principio de la expedición) y le di a la opción 'goto' que me llevó 'clavao' a la tienda del preC4. Impresionante documento, llegó un momento en que levanté la vista obedeciendo la pequeña pantalla del GPS y allí estaba la tienda. Creo que eran las 5 ó 6 de la tarde. Mi compi ya se había pirado con Martin, de quien ya hablaré.
Me metí, derretí nieve y dormité hasta las 7 de la mañana siguiente. Concilié unas 2 horas de sueño, el viento no me dejó más. Desmonté la tienda y cansado y cargado como un burro comencé el descenso. De tirón hasta el C1, a 4.200, donde llegué a las 5 ó 6 de la tarde. Flaco, con el pellejo seco y con 'la gran montaña para mis hijos'.
---foto en la cima, a 7.134 m, sobre un precioso mar de nubes---