Lo llaman pirómano pero es un puto cabrón incinerable
PARAJE NATURAL
Un fuego arrasa 7 hectáreas en Monóvar y buscan a un pirómano que actúa en la zona
Medio Ambiente cree que se trata de la misma persona que lleva más de diez años provocando incendios en el área afectada sin que hayan podido detenerla
INFORMACIÓN
Un incendio forestal arrasó ayer siete hectáreas de arbolado y matorral en la Umbría del Pipi del paraje de la Canaletja de Monóvar, según confirmaron fuentes del Parque de Bomberos de Elda que participó en las labores de extinción.
Todo apunta a que el fuego fue provocado por un pirómano que lleva actuando más de diez años en la zona, tal como apuntaron desde la Conselleria de Medio Ambiente. «El incendio se ha producido en una zona donde actúa un pirómano desde hace más de diez años y nunca lo hemos podido coger. Se han establecido sistemas de vigilancia sin resultado. Y ahora ya ha comenzado la temporada».
También desde el parque eldense señalaron que efectivamente es un área donde años atrás se han llegado a registrar varios incendios durante el verano, aunque señalaron que eran más habituales por la noche.
Para la extinción del fuego hubo un gran despliegue de medios. Desde el Consorcio Provincial de Bomberos cuantificaron en 46 personas entre bomberos y brigadistas los efectivos que tomaron parte.
Además, fue necesaria la intervención de cinco medios aéreos, un air-tractor y dos dromader (hidroaviones de carga en tierra), así como dos helicópteros.
El fuego se declaró en torno a las once de la mañana. El servicio de emergencias 112 recibió aviso a las 11.20 horas y a las 14 horas se dio por controlado aunque las labores de extinción se prolongaron por más tiempo.
Además de los medios aéreos y terrestres de la Generalitat y del Consorcio de Bomberos, también participaron el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), la Policía Local de Monóvar y la Cruz Roja.
La conocida como Umbría del Pipi, en la pedanía monovera de las Casas del Señor, es un paraje de difícil acceso, aspecto que dificultó las tareas de extinción aunque la rápida intervención de los efectivos empleados evitó que las fuertes llamas se propagasen con más rapidez.
Varias personas de casas de campo ubicadas por el paraje fueron las que dieron la voz de alarma debido a la dimensión de las llamas. En torno a la una de la tarde éstas habían sido ya extinguidas pero los efectivos siguieron trabajando para evitar que el fuego se reavivase.
