PREVISIONES: Olcina alerta de una nueva subida de las temperaturas la próxima semana

La provincia lleva ya casi dos meses sin registrar precipitaciones importantes y no se esperan lluvias durante esta quincena

C. R. FORNER/REDACCIÓN-INFORMACIÓN
El responsable del laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina, alertó ayer de que las temperaturas registrarán un repunte la próxima semana, tras un intervalo hasta el próximo fin de semana en el que bajarán dos o tres grados.

Olcina, catedrático de Análisis Geográfico Regional, destacó que la principal característica de este verano es «un calor muy prolongado», con valores similares a los registrados en el año 2003. Aunque no se han registrado temperaturas más altas que otros años, lo singular es la continuidad del ambiente caluroso y seco prácticamente durante todo el mes de julio y en estos primeros días de agosto.

Asimismo, Olcina señaló que «va a hacer dos meses sin una lluvia significativa en toda la provincia, salvo algunas precipitaciones que hubo a principios de julio en L´Alcoià-Comptat, ya que tan sólo ha caído algo de barro». Recordó que «la primavera ya resultó muy seca» y que se espera que el tiempo continúe así al menos durante esta primera quincena de agosto.

De hecho, la bajada de las temperaturas hasta el fin de semana será de sólo dos a tres grados y se espera alcanzar valores de 30 ó 31 grados. El alivio se notará, sobre todo, por las noches, indicó el catedrático.

Esta continuidad de las altas temperaturas ha propiciado que la del Mediterráneo siga subiendo y ya se alcancen los 27 grados frente a las costas de Alicante. Olcina cree que todavía se podría llegar a los 28 grados, como ya ocurrido alrededor de las islas Baleares.

«Este dato hay que ir vigilándolo», señaló Olcina, pues recordó que la temperatura elevada del mar es uno de los factores que pueden contribuir a la formación de una gota fría, si bien insistió en que hace tres veranos ya se produjo una situación climatológica similar y no se registraron lluvias torrenciales.

Por otra parte, el Instituto Nacional de Meteorología informó ayer de que el mes de julio ha sido «extremadamente cálido» a nivel estatal y que las temperaturas medias en España han sido casi tres grados más altas que las que se habían registrado en España entre los años 1970 y 2000.

Según el Instituto Nacional de Meteorología, julio se caracterizó por ser «extremadamente cálido» en la mitad Norte peninsular, en Castilla-La Mancha, en Andalucía occidental y en Murcia, y «muy cálido» en el resto de la Península y Baleares. El periodo más caluroso fue el comprendido entre los días 8 y 28, durante el cual se produjo un aumento continuado de las temperaturas medias, por encima de los valores normales, a lo que contribuyó, según el INM, que los valores mínimos fueran muy elevados y en algunos casos superaran registros históricos. Además, en muchos de los observatorios de la mitad Norte, julio fue en su conjunto el de temperatura media más elevada desde, al menos, el año 1961.

Según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Meteorología, las temperaturas medias en la península y en Baleares han sido 2,6 grados más altas que las del periodo 1971-2000.

Alerta sanitaria
Por otra parte, el sistema de vigilancia meteorológica para temperaturas extremas de la Conselleria de Sanidad prevé para hoy un nivel de alerta «normal» en toda la provincia, salvo en la Marina Alta, donde se prevé un nivel «moderado», con temperaturas que pueden oscilar entre los 22 y 31,5 grados. Esta situación se mantendrá mañana.

Y en LA VERDAD
ALICANTE / Las altas temperaturas de julio pueden originar fuertes tormentas
El agua del Mediterráneo en la costa alicantina ya está a casi 28 grados, tres puntos por encima de los valores térmicos habituales a finales del verano Las predicciones meteorológicas anuncian una moderación de los registros máximos a partir de hoy aunque volverán a subir la semana próxima
A. LÓPEZ/AGENCIAS/ALICANTE
El mes de julio ha sido «extremadamente cálido» y sus temperaturas medias, casi tres grados más altas que las registradas en España entre los años 1970 y 2000, según el Instituto Nacional de Meteorología. Ese calor, la ausencia de lluvia y las bolsas de aire sahariano que han llegado a España han provocado un importante incremento de la temperatura del Mediterráneo, que se ha situado en los mismos niveles del año 2003, cuando España sufrió los efectos de una severa ola de calor. Este hecho es uno de los factores que pueden provocar fuertes tormentas en otoño si coincide con un embolsamiento de aire frío en la capas altas de la atmósfera.

El catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Alicante (UA), Jorge Olcina, señaló ayer que la temperatura del Mediterráneo a mediados de este mes de julio ha sido «incluso más alta que las de final de verano, cuando las aguas están más calientes tras varios meses de insolación». Sobre que esta circunstancia desencadene fenómenos tormentosos, e incluso una gota fría, Olcina es cauteloso y señala que «sólo el calor no es suficiente, aunque el mar está muy caliente; en el año 2003 pasó lo mismo y luego no hubo situación de lluvias fuertes, ni tuvimos un otoño especialmente tormentoso».

Según Olcina, director del Laboratorio de Climatología de la UA, «el agua del mar es un factor, pero el más importante es el que depende de la circulación atmosférica. Es decir, hace falta que luego cuaje alguna bolsa de aire frío en las capas altas y que se sitúe cerca del Mediterráneo. Aunque el mar esté muy caldeado, sin inestabilidad atmosférica no habrá fuertes lluvias. Por ahora tan sólo tenemos un factor, pero el más importante para que se produzcan tormentas no sabemos si tendrá lugar», explica. «De cualquier modo, los casi 28 grados que ya tiene el mar frente a las costas de Alicante son valores excepcionales para esta época y hasta han sorprendido a los bañistas pues lo habitual es que sólo a mediados de mes se llegue a 24 o 25 grados».

«Sí es cierto que las elevadas temperaturas provocan una mayor evaporación de agua del mar, principal materia prima de las tormentas en el Mediterráneo. Por lo que es importante estar especialmente vigilantes, ya que cuando la atmósfera se cargue de calor y de energía se pueden provocar tormentas fuertes en algunos puntos», advierte Olcina, que añade que la ausencia de brisa marina en el litoral está impidiendo que el ambiente se refresque durante la noche y provoca sensación de bochorno.

Las predicciones indican que el calor va a remitir desde hoy en toda la Comunidad Valenciana, con máximas de 32 grados y mínimas de 24 en Alicante ciudad, que serán algo superiores en el interior de la provincia. Pero nuevamente se espera una subida térmica para la semana próxima. Así, el INM habla de que los cielos estarán hoy poco nubosos, en Alicante, Valencia y Castellón «aunque por la tarde se formarán núcleos de evolución que originarán chubascos dispersos, que podrán ir acompañados de tormentas». Los vientos soplarán flojos de dirección variable, con brisas en la costa e intervalos moderados del noroeste en el norte de la provincia de Castellón. Las temperaturas se mantendrán sin cambios o experimentarán un ligero descenso.

Anomalías
Según datos del Meteorológico, el periodo más caluroso que hemos tenido durante el pasado mes de julio fue el comprendido entre los días 8 y 28, «durante el cual se produjo un aumento continuado de las temperaturas medias, por encima de los valores normales, a lo que contribuyó que las temperaturas mínimas fueran muy elevadas y en algunos casos superaran registros históricos».

Además, en muchos de los observatorios de la mitad norte del país el mes de julio ha sido en su conjunto el de temperatura media más elevada desde, al menos, el año 1961. Concretamente, las temperaturas medias en la Península y en Baleares han sido 2,6 grados más altas que las del periodo 1971-2000.

Las principales «anomalías» se han registrado en Zaragoza, donde las temperaturas máximas fueron 4,1 grados más altas de lo normal, y en Santander, donde las máximas fueron 3,6 grados más elevadas de lo habitual. En el caso de las mínimas, la diferencia más significativa fue la de Barcelona, donde esas temperaturas fueron 4,9 grados más altas de lo normal durante el citado periodo, y la de Bilbao, donde fueron 3,8 grados más altas.

Golpes de calor
El conseller de Sanidad, Rafael Blasco, destacó ayer que, pese a las incidencias ocurridas en la Comunidad por golpes de calor, «no alcanzamos los niveles de otras comunidades autónomas en las que el número de fallecidos como consecuencia de la ola de calor ha sido considerable».

Blasco aseguró que el caso que más preocupa ahora es el del hombre ingresado en el Hospital de La Plana y que se encuentra en estado crítico, en condiciones de extrema gravedad. Además, sigue ingresada otra persona en el Clínico de Valencia que evoluciona favorablemente, según la Conselleria. Sobre el obrero marroquí que falleció la pasada semana en Calpe, al parece, por la ola de calor, Blasco apuntó que desde la Conselleria están pendientes de la resolución de la autopsia y la necropsia, ya que «no podemos hablar con absoluta certeza de un caso de muerte por golpe de calor a pesar de que todos los síntomas de su ingreso clínico se correspondían con ello».

El Centro de Coordinación de Emergencias retiró ayer la preemergencia nivel 3 por riesgo de incendios forestales en toda la Comunidad, pero advierte de que los índices de ignición son altos por las altas temperaturas y a los bajos niveles de humedad. Las comarcas del interior de Castellón y Valencia y toda la provincia de Alicante tienen un alto riesgo incendio forestal; en el litoral de Valencia y Castellón el riesgo es bajo o medio y en las comarcas del interior de estas dos provincias es posible que haya tormentas secas.