La nueva instalación producirá 72 millones de litros de combustible al año y está a la espera de que el Consell ratifique los informes de impacto
AITANA GARCÍA INFORMACION
E l Ayuntamiento de Senija ya ha encontrado un nuevo uso para la antigua lavandería industrial que tantos problemas causó a los vecinos del pueblo por los numerosos vertidos de gasoil que realizaba en las inmediaciones del establecimiento. Atrás quedan las continuas confirmaciones del propietario de la mercantil quien aseguraba que los vertidos eran fruto de un pequeño despiste de quien rellenaba los depósitos de carburante. La mercantil cerró sus puertas hace poco más de un mes.
Paradójicamente una empresa ha comprado la nave y ha presentado un proyecto para reciclar el tipo de vertidos que realizaba la antigua nave industrial y convertirlos en un combustible ecológico. Ebconpark Gandía S.L. prevé construir una planta de biodiésel, es decir, un nuevo tipo de carburante elaborado a base de aceite de girasol que, en principio, supone una alternativa más ecológica a la de los combustibles fósiles, es decir el diésel que se utiliza actualmente.
El alcalde de la pequeña localidad, el popular Bernardo Moragues, ha acogido la idea con satisfacción. Según informó a este diario, los informes de impacto medioambiental elaborados por EbconPark Gandía S.L. ya han sido revisados por el técnico del ayuntamiento y han sido enviados a la conselleria para ser ratificados y así empezar con la construcción de la planta. Moragues destacó que «reducirá la contaminación ambiental ya que no produce emisiones y también la acústica ya que las máquinas serán silenciosas».
Respecto a la proximidad entre la planta y el núcleo urbano el alcalde explicó que aunque se encuentra a menos de un kilómetro de las casas del pueblo su ubicación no supone ningún problema. La legislación contempla que las naves industriales no pueden ubicarse a menos de 2.000 metros de la localidad aunque si la empresa cumple determinados requisitos ambientales se puede construir a menos de un kilómetro.
En este sentido, el director de la empresa, Javier Romera, señaló que la planta «no producirá emisiones contaminantes porque no se trata de un industria química» y que los residuos que producirá son «muy escasos». Se trata, matizó Romera «de aguas jabonosas que serán trasladadas a otra parte por un gestor de residuos con un tanque específico para este tipo de materiales». Añadió que la superficie de la planta no será superior a la que ocupaba la lavandería - tendrá 10.000 m 2 de parcela y 4.000 de nave industrial - . La capacidad de la planta de biodiésel es media y fabricará un total de 72 millones de litros de biodiésel anuales. La empresa quiere distribuir el combustible a nivel nacional. En Alicante hay una planta similar proyectada y otra opera en Elda.
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