DEJADEZ DEL PARQUE FORESTAL
Los vecinos denuncian el abandono del monte y sus alrededores
HELENA VICENTE INFORMACIÓN
El paisaje es desolador. Paseando por el monte Orgegia y sus alrededores la impresión que da es de total abandono. Los alrededores se encuentran plagados de basuras, vestigios de acampadas improvisadas e ilegales. El monte Orgegia, convertido en el primer parque forestal de Alicante en marzo de este año y objeto de una reforestación de «lavado de cara» es ahora de nuevo un reducto verde olvidado por las autoridades.

Entonces, las autoridades pusieron en marcha una reforestación de la zona que incluía la plantación de 7.000 nuevos árboles y 13.000 nuevos arbustos. «El eterno problema de las reforestaciones es que su efectividad depende en gran medida de la conservación de estas especies después de haber hecho la foto plantando el árbol», afirma a INFORMACION el portavoz de la Colla Muntanyenca de El Campello, Jaume Varó. Añade que «las autoridades siempre se basan en las cuantificaciones: "hemos plantado tantos árboles ý . Sí, muy bien, pero ¿cuántos han sobrevivido ».

Así, a pesar de que el compromiso era ése, las imágenes hablan por sí solas: un coche carbonizado en pleno monte, basuras en cualquier lugar, restos de una hoguera, un estercolero improvisado, un vertedero que lleva años existiendo sin ningún control, miles de rotuladores esparcidos dibujando un nuevo suelo sobre la tierra, etc. En este sentido queda patente «la ausencia de medidas para proteger estas zonas», según afirman desde la Colla Muntanyenca. «El problema con las basuras es que muchas veces llamas, y las autoridades vienen a recogerlas, pero semanas después está todo igual, porque lo que hace falta es poner carteles y tomar otras medidas», añaden.

Sobre todo llama la atención la ingente cantidad de cristales que hay en la zona. Antonio, uno de los vecinos afirma que «en realidad es un milagro que no haya ardido nada todavía, porque desde luego las circunstancias favorecen el que esto ocurra en cualquier momento».

A esto se le suman otras situaciones que tienen que aguantar los vecinos de la zona como un trailer abandonado en pleno campo, una cuadra medio derruida, montañas de deposiciones de caballo y múltiples basuras que impregnan una finca colindante con varias viviendas que un vecino lleva años utilizando en este sentido, ya que tiene los vestigios de una antigua hípica, conocida como «La Baltasara», ahora sin apenas actividad. El presidente de la Asociación de Vecinos «Los Apóstoles», que se une a las quejas de los propietarios de la zona, manifiesta que ya tuvieron que «pedir inspecciones por esta hípica y por otra que está en la zona para ver que cumplían con las condiciones higiénicas necesarias». A pesar de que las autoridades dieron el visto bueno a las condiciones de ambos establecimientos, algunos vecinos califican de «pésimo el estado en que se encuentran ambos establecimientos y, sobre todo, los alrededores de La Baltasara».

Entre las actuaciones que se pusieron en marcha en marzo se incluía también un mirador, que ya está hecho, y sendas e itinerarios rurales. Al parecer, estas medidas tampoco han servido de gran cosa, ya que «lo más normal es ver a gente atravesar con todoterrenos estas sendas con total impunidad y facilidad», señalan los vecinos. Quizá sea una nueva forma de entender las rutas rurales, esas que parecen maravillosas a bordo de un 4 x 4 en los anuncios de la televisión.