Petrer recoge 1.000 firmas para evitar una batida de arruís en la sierra del Cid
El Consell ha autorizado la cacería pero colectivos locales y numerosos particulares muestran su rechazo al tratarse de una caza indiscriminada
PÉREZ GIL INFORMACION
E l municipio de Petrer no está dispuesto a consentir que el próximo sábado se realice una batida en la sierra del Cid para exterminar a la población de cabras arruís que habitan este enclave natural desde hace una década. La cacería ha sido organizada por la Federación Provincial de Caza y cuenta con la autorización de la Conselleria de Territorio. Participarán alrededor de cien cazadores con rifles de bala y cada uno deberá abonar 140 euros. También está previsto el empleo de hasta cuatro rehalas de perros adiestrados para facilitar la localización y acorralamiento de los ejemplares. Éstos suelen ser un blanco fácil por cuanto no huyen de la presencia humana y al sentirse acosados se refugian en los peñascos más escarpados, donde aguardan inmóviles a que pase el peligro.
El Ayuntamiento de Petrer no ha sido informado oficialmente de la batida sin embargo la noticia ha trascendido y en apenas una semana se han recogido un millar de firmas de rechazo a la «masacre». Las primeras quinientas rúbricas han sido ya enviadas al Gobierno valenciano, a la Federación Provincial de Caza y también registradas en el propio Consistorio.
Según explicaba ayer el montañero y ex cazador Eduardo Beltrá, promotor de la campaña, «lo que se quiere hacer es una matanza en la que hay detrás un interés económico porque en la sierra del Cid hay únicamente hembras y crías que sólo producen beneficios para el ecosistema». Precisa en este sentido que el arruís no agota la vegetación autóctona sino que al alimentarse realiza tareas de poda y con sus defecaciones abona el terreno. «Se han dicho muchas barbaridades sobre este animal. No es cierto que trasmita la sarna ni tenemos constancia de que ningún agricultor se haya quejado porque hayan bajado los rebaños a los bancales y se hayan comido los cultivos. Todo estos son excusas para justificar el exterminio que se pretende realizar con el beneplácito de la Conselleria». Respecto al elevado número de ejemplares detectados en el Cid y Chaparrales, - algunos entendidos hablan de medio millar - dice Beltrá que esa cifra se refiere al cómputo de toda la provincia. «Aquí hay muy pocos y sólo son hembras con crías. Los machos van por libre y se mueven por otras zonas, por lo tanto si la razón de la masacre es evitar la superpoblación de estas cabras están cometiendo otro grave error», advierte. Esta iniciativa ha recibido un amplio respaldo social en un tiempo récord y a través de la misma también se plantea que esta sierra sea declarada parque natural o asuma cualquier otra figura jurídica que permita proteger su fauna y flora bajo la gestión de una comisión municipal.
Mientras tanto exige el cumplimiento efectivo de la Ley de Caza. Concretamente la prohibición de disparar contra crías y hembras con crías. Sobre este particular el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil va a realizar un control estricto.
Varios colectivos locales se han sumado a este movimiento de rechazo. De entre ellos destaca el Centro Excursionista de Petrer cuyo presidente, Vicente Verdú, ha hecho un llamamiento a las conciencias de los políticos «para que sean valientes y eviten que las mentes calenturientas que organizan estas bacanales de sangre se salgan con la suya y siembren nuestros montes de muerte. No olvidar que en una batida se mata todo, absolutamente todo lo que tenga vida», subraya indignado.
El Consistorio y los cazadores locales se oponen y piden criterios selectivos
Yolanda Céspedes, la concejala de Medio Ambiente, mostró ayer el rechazo del Ayuntamiento a este tipo de caza. «Si el número de arruís ha crecido de forma excesiva y puede entrañar un riesgo para el equilibrio medioambiental pensamos que lo mejor sería una caza con criterios selectivos», indica. El Consistorio no ha sido informado de la batida del próximo sábado y este hecho ha causado preocupación. El año pasado ocurrió lo mismo y se envió una carta a la Conselleria para que se avisara con tiempo suficiente. «De este modo podríamos incrementar las medidas de seguridad para evitar accidentes ya que este paraje, que tiene numerosas sendas y caminos, es muy frecuentado en días festivos por excursionistas y montañeros», explica la edil.
También la Sociedad de Cazadores «La Unión» de Petrer está en contra de esta cacería indiscriminada. Sus miembros practican la caza selectiva del arruís con «rececho». Esto es, bajo estrictas medidas de control por parte de la Administración y sólo matando a los machos más viejos o los ejemplares enfermos o con mermas físicas. «La Unión» gestiona en Petrer cuatro cotos que cubren una superficie de 4.000 hectáreas. Este año la Conselleria de Territorio les ha autorizado a sacrificar tres machos y cuatro hembras de esta especie de cabra montesa originaria del norte de África que, décadas atrás, fue introducida en algunos cotos de la península como pieza de caza mayor.
Cabe recordar que en enero de 2006 tuvo lugar una batida en la misma zona. Los cazadores mataron 22 ejemplares. «En aquella ocasión nos pilló a todos por sorpresa pero ahora no, y somos muchos los que vamos a ir el sábado al Cid a expresar nuestras protestas», ha anunciado Eduardo Beltrá, quien asegura que durante toda la mañana va a estar en la sierra tocando el tambor «bien fuerte» para ahuyentar la caza.

Natiu dijo
Pues otros tantos montañeros vestidos de rojo y con cascabeles a saco por el monte, entre rifles y cuernos... A ver si cuaja la caza.
27 Diciembre 2006 | 09:19 AM