Alicante registra aumentos medios de 2,6 en el año más caluroso desde 1950
METEOROLOGÍA
Vall de Laguart recoge en 2006 la cifra máxima de lluvia de la Comunidad Valenciana con 885 litros/m 2 , y Beneixama la mínima con 303 litros
F. J. BENITO INFORMACION
La provincia de Alicante registró el pasado 2006 aumentos medios en las temperaturas que rozaron los tres grados centígrados en municipios como Pedreguer y Torrevieja, donde la media de todo el año no bajó de los 20 grados, según se desprende del informe hecho público ayer por el Instituto Nacional de Meteorología que califica el ejercicio como «extremadamente seco» en la Comunidad Valenciana. Según los meteorólogos del Instituto, no se registraban valores tan altos desde 1950 y en los cincuenta y siete años de investigación, los expertos advierten de que los seis más cálidos se han producido desde 1994. La temperatura media en la provincia el año pasado fue de 16,2 grados, 1,2 grados más que la considerada normal por el Instituto Nacional de Meteorología. Tras 2006, los años más tórridos desde 1950 fueron 1994, 1995, 1997, 2001 y 2003. Sólo 1996 y 2005 registraron valores normales y los más fríos desde mediados del siglo XIX resultaron 1956 y 1972, con una temperatura media estimada de 13,9 grados.
El año 2006 fue caluroso prácticamente durante todos sus meses con especial incidencia en octubre - 2,8 grados por encima de la media - y abril - 2,4 grados - . Enero y febrero fueron los meses más fríos. El presente enero ha comenzado también con temperaturas anormales para la época del año - la franja litoral de la provincia ha llegado a alcanzar máximas de 24 grados - pero se espera que la situación cambie de forma radical a partir de la próxima semana.
En este sentido, el director del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, Jorge Olcina, anunció ayer que la entrada en la península de una masa de aire gélido del Ártico provocará desde el próximo martes una caída brusca de las temperaturas que se prolongará hasta el fin de semana. «Por fin nos viene el frío y tal vez algunas precipitaciones aunque muy débiles que podrían ser de nieve en la montaña», explicó.
Por su parte, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) advirtió ayer de que las altas temperaturas registradas en 2006, «pueden provocar que los árboles frutales y los cultivos de secano adelanten su floración y se vean expuestos a heladas». El responsable de Seguros Agrarios de la entidad, José Francisco Sales, explicó a Efe que este cambio afectaría tanto a cultivos de secano como almendros, viñas y olivos como al conjunto de los cítricos de cara a los meses de febrero y marzo de este año. Además, Sales aseguró que la falta de horas de frío repercutiría también en los árboles frutales, ya que podrían registrarse «problemas de cuajado» en melocotones, nectarinas y manzanas.
Precipitaciones: Por otro lado, al calor de 2006 se unió la perenne falta de lluvias que sufren algunas comarcas de la provincia donde el problema se ha agudizado con déficits en torno al 25% en el Alto Vinalopó (zona de acuíferos) y la Vega Baja. Paradójicamente, la provincia fue escenario el año pasado de las puntas máxima y mínima de precipitación. La estación pluviométrica de Vall de Laguart/Fontilles (Marina Alta) recogió 885 litros por metro cuadrado, mientras que en Beneixama n se pasaban de los 303,4 litros por metro cuadrado, un 37,4% menos de lo normal. l´Alacantí continuó siendo una de las comarcas más secas con un descenso significativo del 25% en las precipitaciones que se recogieron en Alicante pero también con puntas elevadas en la propia comarca como los 492 litros de lluvia que cayeron sobre Tibi - un 30% más de lo normal - .
La falta de lluvias sigue siendo el problema que sacude a la mayor parte de una provincia donde no cae una gota desde hace tres semanas y «viviendo de las rentas de las precipitaciones que cayeron en noviembre y diciembre que paliaron en parte la sequía que nos sacude», lamentó Jorge Olcina.
EMBALSES
La falta de lluvias deja la reserva de agua al 55% Cinco semanas sin lluvias generalizadas en la península han provocado un clara tendencia regresiva en los niveles de los embalses, bastante recuperados de la sequía extrema de dos años con las lluvias de otoño, pero que ya se encuentran otra vez por debajo del 55%. La buena noticia es que Meteorología anuncia para la semana que viene el fin de este prolongado periodo de predominio anticiclónico, al que sucederá el primer temporal serio del invierno. Ayer, la reserva hídrica estaba al 54,9% de su capacidad total con 29.735 hm 3 de agua embalsada, lo que representa una disminución de 91 hm 3 , con respecto a los niveles de la semana anterior. En relación a enero de 2006, los embalses tienen 4.600 hm 3 más que hace un año, pero cada vez se alejan más del promedio del último decenio - 32.700 hm 3 - .
Los embalses del Tajo están al 58% (aumentan en 31 hm 3 ); los del Segura, al 12,6%; en la cuenca del Júcar, al 14,6% y en el Ebro, al 58,6%. La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, recordó ayer en Logroño que la seguía, que cumple ahora su tercer año, «es la más grave que ha afectado nunca a España, y más particularmente a las cuencas del Júcar y del Segura.
