«Construir en zonas naturales puede causar un gran impacto climático local»
| La directora general de la Oficina Española del Cambio Climático asistió ayer en el Aula de la CAM de Alicante a la proyección del documental del ex vicepresidente de EE UU Al Gore, «Una verdad incómoda», ganador de dos Oscars, que pretende concienciar sobre el calentamiento del planeta. Teresa Ribera, que participó en el coloquio posterior, destacó el descenso de precipitaciones y la pérdida de calidad del suelo que sufrirá el área mediterránea en los próximos años. |
| J. HERNÁNDEZ INFORMACIÓN os estudios preliminares definen claramente el impacto que tendrá el calentamiento global del planeta en las próximas décadas en el área mediterránea, según explicó ayer la directora general de la Oficina Española del Cambio Climático, Teresa Ribera: un incremento de las temperaturas de entre tres y ocho grados centígrados y un importante descenso de los recursos hídricos disponibles en las cuencas del Júcar y de Segura de entre el 6% y el 22% a causa de la reducción del régimen de las precipitaciones de hasta un 40%. «Esos dos efectos interrelacionados generarán muy probablemente una pérdida progresiva de la calidad del suelo y un proceso de desertificación, un mayor riesgo de incendios forestales y más incidencia de las plagas esencialmente en las áreas más secas, como impactos añadidos a las masas forestales». En los espacios litorales, Teresa Ribera auguró que uno de los efectos del cambio climático será de entrada el incremento del nivel del mar y de las cotas de inundación. «En los ecosistemas acuáticos del área mediterránea es más que posible que la temperatura del mar se incremente más que en otros mares, lo que traerá nuevas especies de algas invasoras». La responsable de la Oficina Española del Cambio Climático reconoció que el calentamiento global del planeta acarreará consecuencias ya irreversibles en cuanto al aumento de las temperaturas y del descenso de los recursos hídricos, pero asegura que todavía estamos a tiempo de tomar medidas para reducir la intensidad de estos efectos. «Cuanto más luchemos contra las emisiones de combustibles fósiles a la atmósfera menos intensas serán las consecuencias». En este sentido, y además del plan español para reducir las emisiones de CO2 - causa del impacto directo sobre el calentamiento del planeta - , esta experta citó medidas de adaptación que requieren de menos tiempo de planificación como los cultivos más resistentes y otras más a largo plazo que afectan a las explotaciones boscosas. Asimismo, abogó por evitar la construcción de infraestructuras litorales con un mayor riesgo de inundación. «Resulta especialmente importante un alto nivel de anticipación e incorporar esas actuaciones a las medidas públicas. Si no hiciéramos nada, el cambio climático afectaría de manera significativa a la cuenca mediterránea debido a las corrientes marinas. Incluso podría afectar de manera muy distinta a poblaciones próximas, con regresión del mar en algunas de entre 5 y ocho metros y por tanto inundaciones, y en otras lo contrario, se ganaría terreno al mar». A esto Teresa Ribera sumó la elevada densidad de población que soportan las provincias del mediterráneo español, lo que de por sí conlleva un elevado consumo de los recursos naturales. «En el litoral es especialmente acuciante por factores como el excesivo consumo de agua en algunas épocas del año concretas. En la Comunidad Valenciana se conoce este problema y se trata de incorporarlo con una mayor conciencia». Sin embargo, la directora de la Oficina del Cambio Climático alertó de que la urbanización desmedida en la provincia de Alicante y en el resto del área mediterránea junto a las playas - y en los últimos meses en los montes - , aunque no sea causa de impacto directo a la atmósfera, sí lo es indirecto. «Sobre todo si la edificación en una zona lleva aparejada deforestación puede provocar un importante impacto climático local, especialmente a la hora de atraer más o menos cantidad de lluvia». Por ello opina que habría que plantearse el modelo de construcción en zonas bajas, potencialmente inundables «diseñando estrategias de regresión». Los informes que actualmente maneja el Ministerio de Medio Ambiente inciden en el progreso de los impactos en la biodiversidad, en el litoral y en los recursos hídricos. Teresa Ribera adelantó que Valencia acogerá en noviembre una reunión anual en la que se harán públicos los datos actualizados sobre el calentamiento global y se pondrá de manifiesto cómo castigará al Mediterráneo extraídos de los grupos de trabajo que estudian cómo se comporta el clima, los principales impactos del cambio climático y las alternativas para reducir los gases que causan el efecto invernadero. La responsable de la Oficina Española del Cambio Climático presenció ayer en Alicante el documental de Al Gore «Una verdad incómoda» que proyectó la CAM y después participó en un coloquio con el periodista ambiental Luis Merino y el experto en termodinámica Valeriano Ruiz. La introducción del acto corrió a cargo del naturalista Joaquín Araujo. |
