La entrada de aire del Sahara eleva las temperaturas hasta los 30 grados esta semana
| CLIMATOLOGÍA |
| El calor será intenso a partir del jueves, cuando el viento del desierto se junte con el de poniente |
| F. J. B. INFORMACIÓN L a entrada esta semana en la provincia de lo que los climatólogos denominan como una «cresta de aire sahariano» procedente del desierto acabará definitivamente con la inestabilidad atmosférica de las últimas semanas -el domingo una inesperada tormenta fustró la jornada festiva- y dará paso al verano con temperaturas que a partir del jueves pueden superar los 30 grados de máxima, según la previsión avanzada ayer por Jorge Olcina, responsable del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante. Ayer, en muchos puntos de la provincia se rebasaron ya los 28 grados y el calor aumentará con la llegada desde el jueves del viento de poniente, muy seco. La bondad climatológica afecta también a la temperatura del mar que alcanza ya los 22 grados frente a las costas de la provincia «invitando al baño», subrayó Olcina. Por otro lado, el responsable del Laboratorio de Climatología de la UA advirtió de que la estabilización del buen tiempo en toda la provincia llega, además, en un momento en el que mayor es la radiación del sol, por lo que se deben tomar precauciones. «Es necesario insistir en la recomendación de utilizar protección solar a la hora de realizar actividades al aire libre, en la playa o la montaña. Entramos en la época del año en la que los rayos del sol llegan con mayor verticalidad y por ello deben extremarse las precauciones», aseveró Olcina. El calor de junio tampoco ha sorprendido mucho en una provincia que el pasado viernes despidió el mes de mayo más caluroso desde 1856. Tras un inicio de primavera bastante lluvioso llegó mayo, cesaron las precipitaciones y, además, la temperatura subió 3,2 grados, con lo cual la provincia registró una media que no bajó de los 21,6 grados, según los datos que maneja el Instituto Nacional de Meteorología. La entrada de vientos de poniente y tropicales marítimos provocó durante mayo que en muchas jornadas del mes pasado se superaran también los 30 grados, favoreciendo así la evaporación del agua acumulada en el suelo. Por otro lado, Jorge Olcina, considera que el que esta semana llegue el calor propio del verano - la primavera acaba dentro de nueve días - «no puede aventurar un verano extremadamente caluroso aunque una cosa está clara, llover no lloverá». |
